23. Es una aventura
¿Quién no ha querido alguna vez salir de casa como Bilbo, dejar la puerta redonda atrás y vivir algo que no sabe cómo va a terminar?

Bilbo
Esa pregunta se nos coló esta semana sin avisar. Estábamos liados con el onboarding, o sea, lo que ve alguien nada más abrir la app, hablando de colores, de qué pantalla va antes que cuál, de tonterías de ese estilo. Y en algún momento nos dimos cuenta de que en realidad no estábamos hablando de pantallas. Estábamos hablando de qué es el Camino para nosotros, y qué queremos que sea para quien lo descubra a través de SantiaGO!.

Nuestra idea
Dejamos de contarlo como un trámite religioso
Es fácil caer en explicar el Camino solo por lo que fue en su origen: una peregrinación. Y para mucha gente lo sigue siendo. Pero quedarse solo ahí se queda corto con todo lo que pasa en realidad. Semanas fuera de tu rutina. Gente que no conocías de nada. El cuerpo cambiando. Horas y horas a solas contigo mismo tomando decisiones que nadie más va a tomar por ti.
Eso no es un trámite. Es una aventura, sin necesidad de metáforas raras. Y esa sensación de salir sin saber muy bien cómo va a acabar la cosa es justo lo que queríamos que se sintiera desde el primer segundo dentro de la app. Nada de solemnidad. Ganas de salir a vivir algo.

La aventura, los recuerdos
Por eso el onboarding no podía oler a formulario
Si el Camino es una aventura, no tiene sentido que la puerta de entrada se sienta como rellenar un papel del banco. Por eso queríamos que fuera rápido, que se viera bien, que enganchara desde el primer swipe, sin pantallas grises explicándote qué es el Camino de Santiago antes de dejarte pasar.
Y aquí está la parte que más nos gusta de todo esto: cuando defines tu perfil. Sobre el papel es un mini-quiz, qué Camino, desde dónde sales, tu ritmo, por qué lo haces. Pero no se siente como dar datos. Se siente como crear tu personaje antes de empezar la partida. Eliges tu clase, más o menos. Y eso cambia todo cuando llegas al mapa un segundo después: ya no eres alguien que se acaba de bajar una app, eres alguien con su personaje listo para su propia aventura.
Al final todo vuelve a la misma pregunta

Onboarding
Cada cosa pequeña que decidimos esta semana (un color, el orden de una pregunta, cuánto tardamos en enseñarte el mapa) venía de lo mismo: ¿esto se siente como el principio de una aventura, o como el trámite antes de una?
Si olía a trámite, lo cambiábamos. Si se sentía a Bilbo saliendo de la Comarca sin saber qué le esperaba fuera, sabíamos que íbamos bien.